martes, 11 de agosto de 2009

Y todo quedo en nada…


Tal como cantaba el sabio popular Puerto Riqueño Ricky Martin, “Intento pero nunca salgo del abismo… y todo queda en nada…” Así fue lo que se resumió mi relación, para mí, la más importante hasta ahora y obviamente la que se va a quedar en la memoria de mi Little blacky heart.

Si ya había escrito de una ruptura, pero creí inocentemente que no se repetiría, que ahora si estaría genial y que pasara lo que pasara, esta gorda sería feliz, pero creo que las gordas felices con los guapos delgados solo son felices en películas como “Corazón de Melón” que precisamente protagoniza mi paisana Cristina Pastor.

El punto es que, a pesar de que ya paso como una semana y me eh terapeado cañonamente y como que ya lo venia venir, no fue suficiente y me dolió como nunca creí que me dolería.

Así es, me tronaron como vil ejote, me mandaron lejos como hasta chihuahua, y me toco bailar con la más fea, bueno pues, terminaron con mi relación sentimental.

Sí, todos tienen opiniones, todos creen desearte lo mejor y algunos otros solo se remiten en guardarse su lastima y expresar su rechazo hacia mi dolor, pero al final, con el respeto que me merecen todos, los de opiniones a favor, los de en contra y los indiferentes, NINGUNO sabe lo que realmente siento ni cómo ni a qué hora ni con que.

Tampoco quiero oír las frases (que ya me las se) como:

· Te mereces algo mejor

· No te supo valorar

· Ya vendrá algo mejor

· Eres mucha vieja para el

· El se la pierde

· Viene algo mas chido

· Amor de lejos felices los 4

· Seguro tiene otra vieja allá

· Tu deberías de tener vato aquí

· Cuando quieras te consigues al wey que quieras

· Y un largo etc…etc…

La verdad es que estoy tan clavada que no quiero a otro wey, no me interesa nadie más y si estoy bien wey por querer seguir ahí, con él, de tonta y sumisa aunque me trata peor que como zapato.

Pero es que todo me recuerda a él, y quizá para mí solo exista lo bueno que pasamos, si me acuerdo de lo que me hizo llorar y encabronar de él, pero para mí no importaba porque creí que el me quería como yo a él y que no lo hacía con intención de molestar.

Pero después te das cuenta que no es así y que simplemente le valia madre.

Le valió que realmente lo quería, que tolere el que cambiaran las cosas, que me dejara esperando cerca de 5 horas en lo que llegaba, que se largara a un partido con sus amigos en lugar de festejar nuestro aniversario y todas esas cosas que al final se vuelven grandes detalles y señales de que nunca estuvo comprometido con la relación tal como yo lo estaba.

Si, cambie mi modo de ser, de vivir, de comportarme, de todo porque él había llegado a mi vida y se suponía que había regresado para quedarse y tal como en los cuentos de hada, vivir felices para siempre. Pero no! Como pudo ser que se me ocurriera? Con las sencillez y estupidez que me lleno, sin menospreciar la fuerza de sus palabras.

Me duele, todavía me duele, pero como el ya dio su última palabra y dijo que no regresara, pues ni modo, todo lo que planeamos y lo poco que hicimos, le valió un sorbete y lo mando al carajo tal como a mí.

Pues ni modo, a fuerza ni los zapatos, quizá si es el hombre de mi vida, es muy osado decirlo en estos momentos, con todo y sus defectos, con todo y sus detalles y desaires, con todo y su naques, pero yo lo quiero, por todo lo demás que hizo por mi y estar conmigo en momentos difíciles que eh pasado.

El único problema que ahora le veo, es que como ya había menciona, es muy tedioso vagar sentimentalmente de nuevo, ya no estoy para esas cosas tan desgastantes, no puedo ocuparme del todo de esas cosas, que no son triviales, pero si destajadoras para el corazón.

Además de que suelo tener una imagen un poco ruda y por lo que me han dicho, es raro que alguien me pueda llegar, porque, siendo una mujer tan cabrona, muchos me huyen, y es cierto, pero pues que le voy a hacer, no voy a cambiar para agradarle a la gente, así soy y quien quiera, aquí estoy.

Pero bueno, si es que mi destino es estar sola, pues ni modo, como dijo Lestat de Lioncourt “Al final, siempre estás solo en el páramo de la obscuridad”.

El es mi todo, o era mi todo, mi razón de seguir luchando, mi ilusión, mi destino, mi futuro, mi presente y mi pasado, no había más que él, y para qué? Para que en el momento menos pensado y por un pretexto mas vago que un indigente me dejara.

Todo indica que solo necesitaba un pretexto, ya no era el mismo de antes, pero, por que no me lo dijo antes? Realmente no tuvo nunca el valor para decirme las cosas a la primera como dijo que lo tenía? Siempre fue falso conmigo?

Hay muchas preguntas al aire, y seguirán así, solo él les puede dar respuesta y no creo que lo haga, porque tal parece, tiene más atenciones para otra gente que para conmigo, quizá simplemente nunca me quiso, solo fue lastima lo que sintió y yo soy nadie para preguntárselo, solo seria herirme más, aun mas…

Hay muchas canciones que me hacen llorar, hay una que no tolero escuchar definitivamente, pero hay otras que me dan tanto coraje porque siento que nunca fueron dirigidas hacia mí, sino a aquella que estuvo ausente y regreso por lo que le pertenece, si es que así lo creen los dos y luchar contra alguien es fácil, luchar contra el recuerdo es fatigante e imposible.

Yo lo quiero, pero quiero que se disculpe por lo que dijo, me hirió… y sigo sin recuperarme…

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